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El contexto, que es barroso, propicia las especulaciones, suspicacias y operaciones. Las mediáticas y las políticas. Porque lo que se ve, que son los partidos de la Selección en este Mundial, amplifica y distorsiona el detrás de escena de lo que sucede con Lionel Messi y compañía en los estadios rusos. Ese detrás de escena, lo que no se ve, se compone de una serie de renegociaciones de contratos millonarios entre la AFA y Torneos, una de las empresas que tiene parte de la tajada del meganegocio que implica el fútbol argentino en general, y la Selección en particular.

Claudio “Chiqui” Tapia y su entorno, la mayoría dirigentes que provienen de los clubes de ascenso, ven ahí, en esos contratos que Tapia pidió revisar y mejorar, la explicación de la escalada periodística que se vivió en estas semanas, y que alcanzó su punto más álgido –para muchos, sin retorno– entre la derrota ante Croacia y el desahogo contra Nigeria.

Los contratos en cuestión son dos: la televisación de la Primera B Nacional y la Metropolitana, y la organización y televisación de los amistosos de la Selección. Para el primero, ESPN ya ofertó una suma muy superior a la que actualmente abona Torneos, que se indexa con la actualización tarifaria de los cables.

Del lado de Torneos, se quejan de la AFA: “Acá firmás un contrato por cinco años, y al año y medio te piden subirlo porque te dicen que tienen otra oferta”, le dice a PERFIL un directivo. Del lado de la AFA, se quejan de Torneos: “La política de los arietes y las amenazas de las empresas de medios se terminaron. En esta AFA los contratos no se prorrogan más antes de tiempo y se llama a licitación. Tapia está haciendo exactamente lo contrario a Grondona”, aclara un dirigente desde Rusia.

El peso de la historia también incide en este presente viralizado. Grondona y Alejandro Burzaco tenían maneras de gestionar parecidas, pero con una diferencia: uno presidía una asociación de fútbol; el otro, una sociedad anónima. El co-conspirador #1, seudónimo póstumo con el que la investigación del Fifagate llamó al patriarca que gobernó la AFA durante 35 años, murió unos meses antes de que Burzaco se entregara acusado de liderar una red de sobornos. Los dos espacios buscan sacarse ese estigma y reconstruir poder: la AFA intenta volver a tener peso en la FIFA; y Torneos busca aumentar su poder de lobby. Para eso contrató a Guillermo Coppola como relacionista público.

Y para eso fueron a ver a Diego Maradona en el entretiempo del encuentro ante Nigeria, algo que quedó revelado por el audio de Whatsapp que se filtró en el teléfono de cada hincha. “La gente que va en contra de Tapia”, como los definió la voz temblorosa de Diego, eran Ignacio Galarza (CEO de Torneos) y dos directores de esa empresa, Alex Ganly y Santiago Sluzewski. El que promovió ese encuentro fue Oscar Ruggeri, una de las caras de las transmisiones de la TV Pública en Rusia 2018, producida por… Torneos.

Los jugadores, el cuerpo técnico y los dirigentes que están en Rusia saben que esa empresa es la médula de casi todo lo que llega desde Rusia. Porque además de producir los contenidos del canal público, produce la señal de Fox Sports y es la dueña –junto al Grupo Clarín– de TyC Sports, acaso el principal apuntado por “bastardear la imagen de la Selección”, como definió Daniel Ferreiro, el vocero de Tapia y ex vicepresidente de Chicago.

En ese marco, la foto del viernes entre Galarza y Tapia en el centro de Bronnitsy se entiende como una tregua, no como una redención. Hubo selfie, hablaron, pero la tensión permanece. “Muchos se ven buscando trabajo en el futuro”, grafican desde Moscú.

Servicios. El costado político es menos importante que el económico. Porque aunque se dijo que detrás de los audios y los intentos de golpe estaba la AFI y Daniel Angelici, desde el entorno de Tapia lo exculpan. Tanto a él como a los interlocutores que tiene la AFA con la Casa Rosada. Aunque sí acusan a algunos dirigentes de la Superliga cercanos a Torneos. “Se esperaban un Presidente débil y se encontraron con uno que no permite conductas monopólicas”, dicen. Ese es un aspecto que lo está alejando de Angelici, que lo convenció a Mauricio Macri para bendecir su candidatura, pero que no pudo domar a Chiqui como presagiaba antes de su llegada al viejo sillón de Grondona.

Tironeado por distintos lados, en Rusia, el presidente de la AFA encontró un aliado de acero. En realidad lo empezó a encontrar en la clasificación agónica contra Ecuador, en Quito. Es Lionel Messi. La relación entre ellos es muy buena. Y quedó demostrada en el abrazo luego del triunfo ante Nigeria en San Petersburgo. También por eso, desde el entorno de Tapia están enojados con Marcelo Tinelli, al que le asignan responsabilidad en los audios viralizados de Sergio Agüero y Messi hablándole al primo del conductor. Tapia sabe mejor que nadie que, hoy por hoy, la mejor manera de fortalecer su gestión es tener al ídolo de su lado.

(*) Nota publicada en el diario PERFIL.