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“Está cambiando todo”, dijo Surya Sahetapy sobre los videos que traducen el Corán a la lengua de señas para los indonesios sordos (Ed Wray/The New York Times)
“Está cambiando todo”, dijo Surya Sahetapy sobre los videos que traducen el Corán a la lengua de señas para los indonesios sordos (Ed Wray/The New York Times)

YAKARTA, Indonesia — Cada año, conforme se acercaba el mes sagrado del Ramadán, Surya Sahetapy y sus amigos cercanos comenzaban a deprimirse.

Estaban al borde de la desesperación en su afán por ayudar a más indonesios a estudiar el Corán, el libro sagrado del islam, lo que podría parecer sorprendente en la nación más poblada del mundo con mayoría musulmana.

Tradicionalmente, los musulmanes de todo el mundo recitan el Corán completo durante el mes del Ramadán, que comenzó en Indonesia el 5 de mayo. Aprenderse los 114 capítulos, conocidos como suras, puede llevar años, y aquí muchos se aprenden las lecturas melódicas en árabe, además de las traducciones e interpretaciones indonesias, al escuchar grabaciones de audio.

No obstante, Surya, de 25 años, y sus amigos se enfrentaron a un reto único cuando tuvieron que estudiar los textos sagrados: son sordos.

«Mis amigos sordos y yo nos deprimimos porque no podíamos ayudar a otra gente sorda a conocer el islam», narró en una entrevista acompañado de un intérprete de lengua de señas.

Todo eso cambió el año pasado cuando Surya se asoció con una organización local islámica en un proyecto para generar una serie de videos en lenguaje de señas en los que traducen los 114 suras.

Publicaron el primer video en YouTube antes del inicio del Ramadán del año pasado.

El trabajo ha avanzado con lentitud. El Proyecto Corán de Indonesia produjo otros cuatro videos de los suras y uno del adhan, el llamado musulmán a la oración, justo a tiempo para el Ramadán de este año.

El Proyecto Corán de Indonesia comenzó con celebridades que leían versos del libro sagrado, pero ha evolucionado para incluir videos de traducciones a la lengua de señas. (Ed Wray/The New York Times)
El Proyecto Corán de Indonesia comenzó con celebridades que leían versos del libro sagrado, pero ha evolucionado para incluir videos de traducciones a la lengua de señas. (Ed Wray/The New York Times)

Aunque muchos musulmanes sordos en Indonesia pueden leer y memorizar algunas escrituras, tienen acceso limitado a eruditos islámicos que puedan comunicarse con ellos.

Para ayudar a los musulmanes sordos no únicamente a memorizar versos, sino también a comprender su significado, el grupo planea lanzar un juego de mesa educativo acerca de los principios básicos del islam, además de diez DVD en lengua de señas que expliquen algunos rezos.

«Esto está cambiando todo», afirmó Surya respecto al proyecto. «Los videos también tienen su propio mensaje: si quieres que los indonesios sordos conozcan el islam, deben aprender el lenguaje de señas. El islam no se limita a lo que lees, sino que está mucho más relacionado con lo que entiendes».

La idea de hacer un Corán en lenguaje de señas comenzó en 2017, cuando Surya conoció a Archie Fitrah Wirija, fundador y productor ejecutivo del Proyecto Corán de Indonesia.

La organización sin fines de lucro de Wirija ya estaba tratando de atraer a los jóvenes a leer el Corán al producir grabaciones de audio del libro sagrado en árabe, indonesio e inglés, con la voz de cantantes y actores famosos de Indonesia.

«Era como si el Corán no fuera lo suficientemente actual», dijo Wirija para explicar su decisión de recurrir a celebridades y crear una aplicación para celulares del Corán.

El proyecto del lenguaje de señas despegó gracias a la ayuda de Galuh Sukmara Soejanto, una profesora indonesia sorda y activista que aboga por los derechos de los discapacitados. Ella asesoró a Surya respecto a los detalles más específicos de traducir el Corán al lenguaje de señas, y su progreso fue monitoreado por una organización para sordos con sede en Yeda, Arabia Saudita.

El Proyecto Corán se ha convertido en uno de los pocos recursos educativos que existen para indonesios sordos. De acuerdo con el Departamento Central de Estadística, en 2015 había 2,9 millones de ciudadanos sordos, aunque los activistas creen que la cifra es mucho mayor en realidad.

Indonesia es el país de mayoría musulmana más poblado en el planeta, pero los musulmanes sordos cuentan con pocos recursos para aprender el Corán. (Adam Dean/The New York Times)
Indonesia es el país de mayoría musulmana más poblado en el planeta, pero los musulmanes sordos cuentan con pocos recursos para aprender el Corán. (Adam Dean/The New York Times)

Hay muy pocas opciones de educación especial para niños sordos y el acceso a servicios públicos para adultos es limitado, en especial en las zonas rurales más alejadas del país. El lenguaje de señas indonesio ni siquiera fue reconocido por el Ministerio de Cultura y Educación sino hasta 2016, y hay muy pocos funcionarios de gobierno que pueden comunicarse a través de él.

Galuh abrió una pequeña escuela y un programa de educación en casa para niños sordos en 2013 en la provincia de Java occidental, a las afueras de Yakarta, la capital de Indonesia. La mayoría de sus profesores y equipo de apoyo también son sordos.

Comentó que las escuelas públicas de Indonesia no son aptas para usuarios del lenguaje de señas y que en ellas colocan a los estudiantes sordos en salones de clase convencionales donde deben aprender solos a leer los labios para poder recibir educación.

«El lenguaje de señas es el principal factor motivador que se utiliza para desarrollar habilidades comunicativas, incluyendo expresarse», afirmó Galuh en un correo electrónico. «Comenzando por las experiencias personales acerca de la comunicación y apoyados en gran medida en la investigación científica, tenemos la confianza de que el lenguaje de señas es uno de los factores más importantes para el desarrollo de las habilidades comunicativas, así como el fundamento de la educación en general».

La sordera es común en la familia de Surya. Un tío y una hermana mayor que son sordos lo expusieron al lenguaje de señas a una edad temprana.

«Pero cuando llegaba la hora de estudiar el islam en la escuela, yo comenzaba a llorar porque no comprendía», dijo Surya, recordando que le pedían que leyera los labios de su profesor de primaria. «Me obligaron a vivir como una persona que escucha, e incluso actualmente los padres no quieren que sus hijos usen el lenguaje de señas, sino que hablen».

Las cosas están cambiando, aunque muy lentamente. Muy pocas mezquitas en el país han comenzado a ofrecer los servicios de intérpretes del lenguaje de señas.

Muchos canales de televisión nacional ahora incluyen traducciones en lenguaje de señas para los noticieros y los programas religiosos.

«Esto les demuestra a las personas que tenemos el derecho de usar el lenguaje de señas», dijo. «Queremos cambiar el estigma de ‘Si no puedes hablar, entonces eres diferente'».

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