Compartir
El fiscal Carlos Stornelli (foto NA)
El fiscal Carlos Stornelli (foto NA)

Las legisladoras Paula Oliveto y Mariana Zuvic, de la Coalición Cívica que conduce la diputada Elisa Carrió, presentaron esta tarde una denuncia en los tribunales de Comodoro Py en la que aseguran que la operación política contra el fiscal Carlos Stornelli fue armada por presos kirchneristas.

La denuncia contiene la transcripción de unas escuchas telefónicas que fueron acercadas de forma anónima a Carrió. Se trata de diálogos que Roberto Baratta, ex secretario de Coordinación de Planificación Federal, habría mantenido con un ex funcionario K, Carlos Zelkovicz, y con un periodista.

Las conversaciones entre los ex funcionarios del gobierno anterior y el contenido de la denuncia permitirían determinar que los primeros conocían la operación contra Stornelli, lanzada desde el blog de Horacio Verbitsky, un dirigente montonero acusado de colaborar con la Fuerza Área Argentina durante la dictadura militar.

Roberto Baratta (foto Gustavo Gavotti)
Roberto Baratta (foto Gustavo Gavotti)

Los diálogos entre Baratta, preso en la cárcel de Ezeiza, y Zelkovicz, reproducidos en un artículo publicado por el periodista Nicolás Wiñazki en el diario Clarín, muestran la ansiedad del primero por saber si avanza la cuestión. «¿Cómo va eso?», le pregunta Baratta, ante lo que su interlocutor lo intenta calmar y le quiere explicar que «Ramos está leyendo un poco en que quilombo se va a meter». La referencia sería a Ramos Padilla, el juez federal de Dolores que investiga la denuncia contra Stornelli por una presunta extorsión para evitar involucrar en la causa de los cuadernos al empresario Pedro Etchebest.

Según el artículo del blog, el intermediario de la maniobra sería Marcelo D’Alessio, a quien identifican como un abogado cercano al fiscal.

A continuación, la reproducción del diálogo entre Baratta y Zelkovicz, que habría sido el 1 de febrero, una semana antes de la difusión de la operación, a la que Stornelli calificó como «berreta».

Roberto Baratta: «¿Cómo va eso?»

Carlos Zelkovicz: «No se movió nada allá en Dolores, salvo que pidieron los informes para leerlos, lo cual creo que es un avance».

RB: «Ajá, pero… ¿Presentaron finalmente?»

CZ: «No, no, no…. El loco éste, el Magistrado pidió los informes… eh, porque quiere saber en qué quilombo se está por meter y aparentemente le llevaría por lo menos, leer casi todo el fin de semana, yo te diría que bastantes más días pero quiere largarlo cuanto antes».

RB: «Lo que es que si no lo hacen, después la otra parte tiene tiempo de operar».

CZ: «Sí… pero fijate que contra unas escuchas y algunas cosas más, no hay con qué darle».

RB: «Porque me parece que yo estoy forzado, si no avanza lo de Dolores, a hacer algo la semana que viene».

CZ: «Ramos (sería Ramos Padilla) estaba leyendo un poco, en qué quilombo se va a meter, boludo. Más que nada eso… el tipo está decidido a jugar, pero boludo, vos también harías lo mismo, te pondrías a leer un par de cosas antes, además a éste flaco si hace cagadas se le va el cargo en la silla, ¿entendés?… yo creo que es solo una demora».

El juez Ramos Padilla, en una marcha de Justicia Legítima (@JusticiaLegítima)
El juez Ramos Padilla, en una marcha de Justicia Legítima (@JusticiaLegítima)

Por otro lado, hay un cruce telefónico entre Baratta y un periodista, en el que el ex funcionario de confianza de Julio De Vido le adelanta cuál será su estrategia judicial.

Por la denuncia presentada por Oliveto y Zuvic se abrió un expediente por «averiguación de delito», que recayó en el juzgado Criminal y Correccional Federal 11, a cargo de Claudio Bonadio. El fiscal a cargo es Gerardo Pollicita.

Los funcionarios judiciales deberán determinar en primera instancia la validez de la transcripción de las escuchas y luego la posible existencia de un delito.