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El hombre armado que ingresó a una mezquita en Christchurch, Nueva Zelanda, y asesinó a varias personas, portaba una cámara en la cabeza con la que grabó y transmitió en vivo la masacre Facebook Live.

La policía no ha descrito la magnitud del tiroteo, pero hizo un llamado a los habitantes de la ciudad, en el centro del país, a no salir a las calles.

Según las autoridades, el tirador, del que aún se desconoce su identidad, escribió un manifiesto en internet en el que da las razones del ataque.

Cerca a las 1:40 p.m. el atacante ingresó a la mezquita Masjid Al Noor Mosque, en centro de Christchurch, y empezó con un fusil semi automático de alto calibre a disparar indiscriminadamente contra los feligreses.

El testigo Len Peneha asegura que vio a un hombre vestido de negro ingresar a la mezquita Masjid Al Norr y luego escuchó decenas de disparos, seguidos de personas que salían aterrorizadas del lugar.

Peneha, quien vive a un lado de la mezquita, dijo que el agresor salió del templo, dejó caer lo que parecía ser un arma semiautomática frente a su cochera y escapó. Peneha ingresó a la mezquita para intentar ayudar.

«Vi muertos por todos lados. Había tres en el pasillo, en la puerta de entrada y dentro de la mezquita«, comentó. «Es algo increíble. No entiendo cómo es que alguien pudo hacerles esto a estas personas, a cualquiera; es ridículo».

Dijo que ayudó a unas cinco personas a recuperarse dentro de su casa. Señaló que una de ellas sufrió heridas leves.

«He vivido al lado de la mezquita durante unos cinco años y las personas son grandiosas, son muy amigables», comentó. «Simplemente no lo entiendo».

Indicó que el agresor era de raza blanca y utilizaba un casco con un tipo de dispositivo en la punta, dándole una apariencia militar.

La policía detuvo a un sospechoso, del que se desconoce su identidad.

El The New Zealand Herald reportó un segundo tiroteo en la mezquita Linwood Masjid.

Mark Nichols dijo al diario que escuchó unos cinco disparos y que uno de los feligreses respondió a la agresión con un fusil o escopeta. Nichols dijo que vio a dos personas que fueron sacadas en camilla frente a su taller automotriz, y que ambas parecían con vida.

Nueva Zelanda sólo ha tenido un puñado de tiroteos masivos en su historia.

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