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Clarisa Figueroa (izquierda) engañó a Marlen Ochoa, una joven embarazada, para que fuera a su casa. Una vez allí, la estranguló y le arrancó al bebé que llevaba en el vientre (Foto: Chicago Police Department/Facebook)
Clarisa Figueroa (izquierda) engañó a Marlen Ochoa, una joven embarazada, para que fuera a su casa. Una vez allí, la estranguló y le arrancó al bebé que llevaba en el vientre (Foto: Chicago Police Department/Facebook)

Una fotografía de Clarisa Figueroa, la mujer acusada de estrangular a Marlen Ochoa para sacarle su bebé del vientre, la muestra en el hospital, visiblemente emocionada, junto al recién nacido intubado.

La imagen se tomó sólo horas después de que Clarisa Figueroa, 46, asesinara a la joven latina y abandonara el cadáver en un cubo de basura, según informó la cadena estadounidense CBS, que difundió la fotografía.

El 23 de abril, la acusada invitó a su casa a una adolescente embarazada a la que había conocido a través de Facebook: se llamaba Marlen Ochoa. Clarisa Figueroa le había asegurado que le regalaría ropa para su recién nacido.

«Aparentemente, la víctima había comprado otros artículos a Clarisa, así que ya se conocían«, dijo el jefe adjunto de la policía, Brendan Deenihan.

Cuando Marlen Ochoa entró en la casa, la acusada la estranguló. Después, según el fiscal, «tomó un cuchillo y cortó el vientre de la víctima de lado a lado para remover el cordón umbilical, la placenta y el bebé del interior». Introdujo al recién nacido en una cubeta, y arrojó el cuerpo de la joven de 19 años en un cubo de basura en el exterior de la casa.

La fotografía muestra a la acusada junto al bebé de la víctima, horas después de que se cometiera el asesinato (Foto: CBS)
La fotografía muestra a la acusada junto al bebé de la víctima, horas después de que se cometiera el asesinato (Foto: CBS)

Al arrancar al bebé, Clarisa Figueroa le provocó graves daños cerebrales. Cuando vio que no respiraba, llamó a emergencias y dijo que había dado a luz a un niño que no reaccionaba. Los paramédicos la trasladaron junto al neonato al hospital Adventist Christ Medical Center, en el suburbio de Oak Lawn, en Chicago.

Al llegar a la sala de observación, Clarisa Figueroa tenía la cara y la parte superior del cuerpo manchada de sangre. No mostraba evidencias físicas propias de un parto, y sus trompas de falopio estaban ligadas. Todos los signos apuntaban a que el bebé no era suyo, pero el hospital, por algún motivo que aún se desconoce, no sospechó lo que ocurría, y no alertó a las autoridades.

Horas después de llegar, Clarisa Figueroa se habría tomado la fotografía que publicó la cadena estadounidense, con el bebé que le había arrancado a Marlen Ochoa. Pero no fue la única imagen para la que posó. 

Esta es la fotografía que Clarisa Figueroa subió a la página de GoFundMe, que buscaba recaudar fondos para su bebé moribundo (Foto: GoFundMe)
Esta es la fotografía que Clarisa Figueroa subió a la página de GoFundMe, que buscaba recaudar fondos para su bebé moribundo (Foto: GoFundMe)

En el tiempo que pasó en el hospital, donde se hizo pasar durante más de dos semanas por la madre del pequeño, Clarisa Figueroa abrió una campaña en GoFundMe con la complicidad de su pareja, Pete Bobak. Querían recibir donaciones para ayudar al «pequeño Xander», su hijo moribundo, así que en la página adjuntó algunas fotografías en las que aparecía en la cama del hospital junto al bebé.

Meses antes, en febrero, Clarisa Figueroa compartió a través de Facebook unas fotografías del dormitorio del bebé. En estas aparecía la cuna, peluches, y un cambiador. En la pared se leía «Xander». También publicó una ecografía del bebé que estaba en camino. Unas imágenes desconcertantes si se sabe que la acusada había pasado por una cirugía que no le permitía ser madre: «La cuna del pequeño Xander ya está preparada, ahora sólo esperamos tu llegada», escribió junto a las fotografías, que llevan a pensar cuándo comenzó la acusada a planear el crimen.